La Real Sociedad se impuso 1-2 al Getafe en el Coliseum con un gol de Mikel Aramburu en el minuto 96, en un desenlace caótico que castigó duramente a un conjunto azulón ya muy tocado anímicamente. El tanto llegó apenas seis minutos después de que Juanmi Jiménez empatara en el 90, un empate que el Getafe apenas pudo saborear antes de volver a caer.
El triunfo fue justo para una Real Sociedad superior, que dominó el partido y generó numerosas ocasiones, aunque estuvo cerca de dejarse puntos por su falta de acierto. Brais Méndez adelantó a los donostiarras antes del descanso y el equipo de Pellegrino Matarazzo desperdició claras oportunidades para sentenciar, hasta que un error de David Soria en el tiempo añadido permitió el gol decisivo de Aramburu.
El Getafe atraviesa uno de sus momentos más delicados. José Bordalás afrontó el partido con una plantilla muy mermada: cinco fichas sin cubrir, seis lesionados —entre ellos todos los centrales— y problemas burocráticos para reforzarse. Esto obligó a alinear a varios jugadores del filial y a improvisar una defensa con Nyom y Juan Iglesias como centrales.
Además, el conjunto azulón jugó sin delanteros naturales, con Mario Martín como referencia ofensiva, reflejo de la falta de soluciones del técnico, que ni siquiera confía en Juanmi como titular. El equipo resistió como pudo, pero fue claramente superado por una Real Sociedad más sólida y convencida de su plan de juego.
El empate final parecía un premio inmerecido para el Getafe, pero la alegría fue efímera. El tanto definitivo de Aramburu confirmó el buen arranque de la era Matarazzo, mientras que en la otra cara quedó un Getafe hundido, con problemas estructurales y deportivos, que afronta una temporada que apunta a ser de mucho sufrimiento.
Con información base de EFE/Foto: EFE