El Villarreal cerró su participación en la Liga de Campeones con una derrota ante el Bayer Leverkusen, que demostró una superioridad evidente en intensidad, juego y ambición, asegurando su pase a la siguiente fase. El equipo de Marcelino, eliminado matemáticamente, no pudo mejorar su pobre rendimiento en la competición y finaliza con solo un punto en ocho partidos, consolidando una actuación europea para olvidar.
Desde el inicio, el Bayer Leverkusen impuso un dominio absoluto, presionando la salida de balón del Villarreal y forzando errores en zonas peligrosas. El conjunto alemán atacó con velocidad y fluidez, ganando casi todos los duelos y sometiendo a la defensa castellonense, que parecía incapaz de reaccionar. Tras varios avisos, Tillman inauguró el marcador aprovechando un error entre Veiga y Arna Tenas, desatando un dominio absoluto de su equipo. El segundo gol llegó poco después, también de Tillman, tras un rechace de la defensa del Villarreal, reflejando el hundimiento defensivo de los españoles antes del descanso.
En la segunda mitad, Marcelino intentó reactivar a su equipo con los cambios de Hugo López y Mikautadze, logrando mayor posesión, aunque sin generar peligro real sobre la portería de Blaswich. Mientras tanto, el Bayer Leverkusen aprovechó otra jugada colectiva para sentenciar con un remate de volea de Grimaldo. Con el partido decidido, los alemanes bajaron el ritmo, permitiendo al Villarreal algunas aproximaciones sin éxito, como el disparo de Pépé que encontró las piernas del portero.
El Villarreal concluye así su fase de grupos con un balance desastroso: solo un punto sumado en ocho encuentros, incapaz de competir ante equipos de nivel y dejando una imagen de impotencia y fragilidad. Por su parte, el Bayer Leverkusen demostró efectividad y ambición, asegurando con solvencia su pase de ronda.
Con información base de EFE/Foto: EFE