El expresidente del Barça Joan Gaspart se ha desmarcado de los pagos al expresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) José María Enríquez Negreira, que comenzaron en su etapa, y ha defendido que el club nunca ha cometido "ilegalidad" alguna, aunque si así fuera la dirección lo sabría.
Gaspart ha declarado este viernes como testigo ante la titular del juzgado de instrucción número 13 de Barcelona, que investiga los 7,3 millones de euros que el Barça pagó a Enríquez Negreira entre los años 2001 y 2018 y que la Fiscalía cree tenían como objetivo obtener decisiones arbitrales favorables al club.
Según han informado fuentes jurídicas, Gaspart, que dirigió el Barça entre los años 2000 y 2003, ha dicho que desconoce los motivos por los que el club decidió en 2001 iniciar los pagos a Negreira, quien siempre ha mantenido que cobraba del Barça por redactar informes sobre arbitrajes.
No conocía a Negreira
El testigo ha argumentado que, como presidente del Barça, se dedicaba a la gestión deportiva del club vinculada a los fichajes y traspasos, por lo que ignora quién contrató a Enríquez Negreira, al que, ha asegurado, nunca llegó a conocer personalmente.
En cualquier caso, Gaspart ha insistido en que le parece razonable que el Barça contratara a Enríquez Negreira para que confeccionara informes sobre árbitros, de la misma forma que se pagaba a ojeadores o intermediarios para que prestaran sus servicios al club.
Asimismo, se ha mostrado convencido de que el Barça "nunca" ha cometido ninguna ilegalidad, pero ha admitido que, si así fuera, el presidente del club tendría que saberlo.
Según Gaspart, que también fue vicepresidente del Barça entre los años 1978 y 2000, Negreira no tenía capacidad alguna de influir en el Comité Técnico de Árbitros (CTA) mientras era vicepresidente, puesto que las decisiones las centralizaba el presidente de la entidad, Victoriano Sánchez Arminio, fallecido en 2023.
Los informes arbitrales, necesarios
Ante la jueza ha declarado este viernes como testigo Ricardo Segura, asesor de plantilla del Barça que se encarga de llevar a cabo informes sobre decisiones arbitrales -similares a los que el Barça aseguró que efectuaban Negreira y su hijo-, con un sueldo anual de 49.000 euros brutos.
El salario de ese asesor, un exárbitro, está lejos de los pagos del Barça a Negreira y su hijo que se están investigando -que oscilaron entre los 67.000 y los 890.000 euros anuales-, pero estos mantienen que no solo redactaban informes sobre las decisiones arbitrales del primer equipo, sino también de los filiales o el Barça Atlètic.
El asesor, que ha defendido que no ve posible la corrupción en el sistema arbitral, ha añadido que todos los clubes cuentan con esos servicios para disponer de informes sobre el perfil de los colegiados, aunque no todos los entrenadores los usen.
De hecho, ha explicado, el actual entrenador del Barça, Hansi Flick, sí los utiliza, porque cuando no recibe los informes arbitrales antes de un partido, suele reclamarlos.
Por el caso Negreira, están investigados los expresidentes del Barça Sandro Rosell y Josep Maria Bartomeu, además del exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA) y su hijo.
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EFE/Foto: EFE