Según explicó el portavoz de la Junta de Críquet de Pakistán, Nazeer Ahmed, los partidos se celebrarán únicamente en Karachi y Lahore, eliminando así costos logísticos relacionados con la presencia de aficionados.
La medida busca reducir gastos en seguridad, transporte y consumo de combustible, en un contexto donde el país enfrenta un encarecimiento histórico de hasta el 20 % en los combustibles.
El presidente de la PCB, Mohsin Naqvi, lamentó la situación:
“Si no hay aficionados, no tiene sentido ir a tantas ciudades”, afirmó, confiando en que el público pueda regresar pronto a los estadios.
Además del impacto deportivo, la decisión representa un duro golpe económico, ya que la liga es una de las principales fuentes de ingresos del críquet en el país, tanto por taquilla como por patrocinios.
Esta medida se enmarca dentro de un paquete nacional que incluye reducción de velocidad en carreteras, cierre temporal de escuelas y semanas laborales de cuatro días para funcionarios, con el objetivo de contener el consumo energético.
Con información base de EFE/Foto: EFE