Sergio Pérez, al volante de Cadillac, arrancará decimonoveno en el Gran Premio de España, que marcará el estreno del Madring, el nuevo circuito semiurbano de Madrid. El mexicano no logró superar la Q1 y quedó por detrás de varios de sus rivales, en una clasificación dominada por Lando Norris, quien consiguió la pole position por apenas una centésima sobre Kimi Antonelli.
‘Checo’ tampoco pudo encontrar el ritmo esperado durante los entrenamientos libres. En la tercera sesión terminó vigésimo, a más de tres segundos y medio del mejor tiempo de Antonelli, mientras que en la clasificación volvió a quedar eliminado en la primera ronda. El resultado refleja las dificultades de Cadillac para adaptarse a un trazado nuevo, técnico y estrecho, donde las oportunidades de adelantamiento serán limitadas.
Pérez afrontará la carrera desde la decimoctava posición, justo por delante de Carlos Sainz, quien también fue eliminado en la Q1 y además recibió una sanción de tres puestos por obstaculizar a Valtteri Bottas. Por delante del mexicano estarán pilotos como Fernando Alonso, que partirá decimoséptimo, mientras que la primera fila estará ocupada por Norris y Antonelli, con Max Verstappen tercero y Lewis Hamilton cuarto.
Para Pérez, el Gran Premio de España representa una nueva oportunidad para seguir desarrollando el proyecto de Cadillac en su regreso a la Fórmula Uno. Aunque partirá desde una posición complicada, el mexicano buscará aprovechar una carrera de 57 vueltas y casi 308 kilómetros para avanzar posiciones en el estreno del Madring, un circuito que podría ofrecer oportunidades si las estrategias y los incidentes alteran el orden establecido.
Con información base y foto de: EFE