El Elche, dirigido por Anselmi, logró una victoria de gran mérito ante el Espanyol por marcador de 1-3 en el RCDE Stadium, pese a jugar con un futbolista menos desde el minuto 6. La expulsión de Fede Redondo, tras una revisión del VAR, obligó al equipo ilicitano a cambiar su planteamiento y resistir en inferioridad numérica. Sin embargo, el conjunto de Anselmi mostró personalidad, orden y capacidad para aprovechar los espacios que dejó su rival.
La gran figura del partido fue Fer Niño, quien marcó dos goles en apenas tres minutos. El primero llegó al 26’, después de aprovechar un pase largo de Revivo y un error defensivo del Espanyol; poco después, volvió a aparecer dentro del área para marcar el 0-2 con un disparo cruzado. A pesar de la expulsión, el Elche no se descompuso y llegó al descanso con una ventaja sorprendente ante un Espanyol que no encontraba la manera de aprovechar su superioridad numérica.
En la segunda parte, el Espanyol aumentó la presión y finalmente encontró el descuento al minuto 72, cuando Chust marcó en propia puerta. El conjunto local parecía encaminado a empatar, pero el Elche siguió amenazando al contragolpe y tuvo incluso oportunidades para ampliar la ventaja. En el minuto 78, Germán Valera apareció para marcar un espectacular gol por encima de Dmitrovic, devolviendo el control al equipo de Anselmi y silenciando al RCDE Stadium.
El 1-3 terminó siendo definitivo pese a los intentos finales del Espanyol, que incluso tuvo otro gol anulado por fuera de juego. Para Anselmi, la victoria representa un importante impulso para un Elche que llegaba como colista y que consiguió imponerse con diez jugadores durante prácticamente todo el encuentro. Más allá del resultado, el partido destacó por la capacidad del equipo para adaptarse a la expulsión, mantener la concentración, defender con orden y ser contundente en las transiciones, características que permiten entender la huella que Anselmi busca imprimir en su nuevo equipo.
Con información base y foto de: EFE